Existir, estar vivo y experimentar la vida. El verbo más importante de todos porque sin él no hay nada.
"Hay que vivir cada día como si fuera el último."
"Vivo agradecido por lo que tengo."
Sentirse triste, desanimado, acobardado o disminuido emocionalmente. Es encogerte por dentro cuando algo o alguien te hace sentir que no vales.