Forma cariñosa tica para referirse a un niño, muchachito o persona joven. "Ese carajillo" es el chamaco del barrio, el hijo del vecino, el sobrino travieso. Viene de "carajo" pero perdió toda carga vulgar al convertirse en diminutivo cariñoso. Se usa con ternura, con exasperación leve o simplemente para describir al niño de la casa. Los ticos adultos lo heredan de sus padres y lo pasan a sus hijos.
"Ese carajillo no se me quiere dormir, son las diez de la noche."
"Los carajillos del vecino se la pasan jugando fútbol en la calle."
Forma cariñosa tica para referirse a un niño, muchachito o persona joven. "Ese carajillo" es el chamaco del barrio, el hijo del vecino, el sobrino travieso. Viene de "carajo" pero perdió toda carga vulgar al convertirse en diminutivo cariñoso. Se usa con ternura, con exasperación leve o simplemente para describir al niño de la casa. Los ticos adultos lo heredan de sus padres y lo pasan a sus hijos.
"Ese carajillo no se me quiere dormir, son las diez de la noche."
"Los carajillos del vecino se la pasan jugando fútbol en la calle."