Forma boliviana de llamar al hot dog, ese pancho o perro caliente que se come en puestos callejeros. La palabra es una adaptación fonética y cariñosa del inglés "hot dog" reducido a "jocho" con esa terminación diminutiva tan boliviana. En Cochabamba los jochos son casi religión callejera: con papas fritas, queso derretido, cebolla y salsa amarilla, preferentemente después de las diez de la noche.
"Vamos a comer jochos en la calle Heroínas, son los mejores de Cocha."
"Un jocho con todo, por favor, pero sin cebolla."
Forma boliviana de llamar al hot dog, ese pancho o perro caliente que se come en puestos callejeros. La palabra es una adaptación fonética y cariñosa del inglés "hot dog" reducido a "jocho" con esa terminación diminutiva tan boliviana. En Cochabamba los jochos son casi religión callejera: con papas fritas, queso derretido, cebolla y salsa amarilla, preferentemente después de las diez de la noche.
"Vamos a comer jochos en la calle Heroínas, son los mejores de Cocha."
"Un jocho con todo, por favor, pero sin cebolla."