Insulto boliviano para decir tonto, bobo, ingenuo o que no entiende las cosas al primer intento. Viene del quechua "upa" (mudo, tonto) adaptado al español cotidiano. Se usa tanto en contextos cariñosos entre amigos ("no seas opa, vení de una vez") como en discusiones más intensas ("qué opa sos, ni siquiera eso pudiste hacer"). Es el equivalente boliviano del "güey" mexicano o el "boludo" argentino.
"No seas opa, obvio que te estoy haciendo una broma."
"Qué opa el cumpa, se le olvidó la billetera en el taxi."
Insulto boliviano para decir tonto, bobo, ingenuo o que no entiende las cosas al primer intento. Viene del quechua "upa" (mudo, tonto) adaptado al español cotidiano. Se usa tanto en contextos cariñosos entre amigos ("no seas opa, vení de una vez") como en discusiones más intensas ("qué opa sos, ni siquiera eso pudiste hacer"). Es el equivalente boliviano del "güey" mexicano o el "boludo" argentino.
"No seas opa, obvio que te estoy haciendo una broma."
"Qué opa el cumpa, se le olvidó la billetera en el taxi."