Forma chicana y mexicana de decir "no exageres", "no mientas" o "no te pases". Se suelta cuando alguien cuenta algo difícil de creer, cuando pide mucho o cuando la broma se le fue pesada. No es grosería fuerte en México, es reclamo normal entre carnales. "No mames vato" es más rudo; "no mamar" en tercera o reflexiva pega sin ofender a nadie.
"Está pidiendo mil dólares por ese perol, no mamar."
"No mamar con esa hora, no voy a llegar dormido al jale."
Forma chicana y mexicana de decir "no exageres", "no mientas" o "no te pases". Se suelta cuando alguien cuenta algo difícil de creer, cuando pide mucho o cuando la broma se le fue pesada. No es grosería fuerte en México, es reclamo normal entre carnales. "No mames vato" es más rudo; "no mamar" en tercera o reflexiva pega sin ofender a nadie.
"Está pidiendo mil dólares por ese perol, no mamar."
"No mamar con esa hora, no voy a llegar dormido al jale."