Cómo se dice borracho en cada país hispanohablante
Descubre las diferentes formas de decir borracho en México, Argentina, Colombia, Chile, Venezuela, España y más. Cada país tiene su propia jerga para describir a alguien pasado de copas.
Si hay algo que une a todos los países de habla hispana es que cada uno tiene su propia forma de decir que alguien se pasó de copas. Y no es solo una palabra, a veces tienen cinco o diez formas distintas de describir los diferentes niveles de borrachera.
México: el pedo como identidad
En México la palabra más universal es pedo. "Ando bien pedo" es la frase más escuchada a las 3am en cualquier antro mexicano, sin distinción de generación ni clase social. Cuando la cosa sube de nivel y ya no puedes ni hablar, entonces estás mamado, que es el extremo del espectro. Pero si todavía estás en ese punto perfecto donde todo es gracioso y sigues funcionando, los mexicanos dirían que estás entonado, o prendido, que es básicamente lo mismo con más actitud. Y aunque crudo técnicamente es la resaca del día siguiente, merece mención porque define la mitad de los domingos mexicanos.
Argentina: lunfardo y drama
Los argentinos le meten drama hasta a la borrachera. El clásico porteño es en pedo: "estoy en pedo" es la versión rioplatense del mismo concepto, pero con ese toque de solemnidad que solo tiene el habla de Buenos Aires. Del lunfardo viene escabio, porque escabiar es tomar, y estar bien escabiado es llegar a casa sin recordar cómo. También usan mamado, aunque con menos frecuencia que en México.
Uruguay: lunfardo en el Río de la Plata
Uruguay comparte prácticamente todo su vocabulario etílico con Argentina. En pedo y mamado son igual de válidos en Montevideo que en Buenos Aires. Cuando alguien está en ese punto dulce donde todavía funciona pero ya se le nota, dicen que está prendido, término que también viaja por Venezuela y México con el mismo significado. El lunfardo rioplatense no respeta fronteras.
Colombia: las palabras más expresivas
Colombia tiene algunas de las palabras más visuales para la borrachera. Jincho es el clásico colombiano por excelencia: "está jincho" y todos en la mesa ya saben que no coordina el habla ni los pies. Rascado tiene ese matiz de quien llegó al fondo del vaso una vez de más, y trabado es el comodín que puede significar borracho o simplemente fuera de la realidad, dependiendo del contexto.
Chile: ironía en cada copa
Los chilenos tienen un vocabulario lleno de ironía. Copeteado viene directamente de "copete", que es como le llaman al trago, así que estar copeteado es literalmente estar lleno de copete. Curado suena a que alguien se sanó de algo, pero en Chile es todo lo contrario: es estar bien borracho, y la contradicción es completamente intencional. Y cuando la noche llegó al límite, dicen que están raja, que es una forma poética de decir que están destruidos.
Venezuela: entre rascado y jalado
Venezuela comparte rascado con Colombia, esa palabra de uso tan natural como tomar agua. Cuando la borrachera ya quitó el control completo, entra jalado, que describe ese estado en que la persona ya no se puede valer sola. Y si todavía está en el nivel amable y funcional, dicen que está prendido, la versión venezolana del "entonado" mexicano.
España: sin rodeos
Los españoles van directo al grano, como siempre. Pedo funciona igual que en México: "ir pedo" o "estar pedo" es el estándar. También usan borracho, la palabra más directa del español, sin eufemismos ni creatividad, simplemente borracho. Y para el estado intermedio, ese punto en que todavía hay gracia pero ya se nota, tienen piripi, que es probablemente la palabra más española de esta lista.
Perú y
Puerto Rico: sus propias versiones
Perú tiene huasca para la borrachera total, esas noches de pisco que no tienen vuelta atrás. La opción más formal o eufemística es tomado, la palabra que usa tu familiar cuando no quiere sonar directo pero todo el mundo entiende igual. En Puerto Rico, el equivalente boricua es juquiao, uno de esos que ya no encuentra la puerta de salida y termina dormido en el sofá ajeno.
Lo bonito del español es que nunca te quedas sin formas de expresarte. Y si se te acaba el vocabulario de tu país, siempre puedes tomar prestado el de otro. Si quieres conocer más sobre cómo hablan los diferentes países, échale un ojo a nuestra guía de jerga argentina o descubre el vocabulario mexicano más usado.